"Biografia del Pastor"
ACERCA DEL PASTOR JOSE LUIS ROSADO
“Un Pastor y Predicador de la Palabra de Dios, lleno de integridad, humildad y
pasión por la obra del Reino de Dios”
José Luís Rosado nace un 9 de Septiembre del año 1955; en un pequeño Barrio de
Hatillo en Puerto Rico; único hijo varón de Luís Rosado y Blanca Castro y
hermano de Margarita y Migdalia. Hasta la edad de los ocho años, asiste a la
Escuela de José Gautier Benítez debido a que su familia decide trasladarse a
Estados Unidos y residir en el estado de Nueva York; donde vivió hasta cumplir
sus diecisiete años retornando a la pequeña isla de Puerto Rico. Es en el año
1972, un 3 de Febrero conoce y acepta al Señor Jesucristo como su Único Salvador
en la Iglesia De Dios Pentecostal, MI del Barrio de Hatillo; lugar donde al poco
tiempo de convertido recibe el llamado de Dios al Pastorado, y es que al cabo de
diez años de servir y perseverar en la misma iglesia el Señor le permite
levantar en la cuidad de Arecibo, Puerto Rico su primera obra; siendo el
constructor, fundador y Pastor de un hermoso templo donde permaneció por catorce
años gracias a la ayuda de Dios, retirándose con satisfacción por haber cumplido
con la voluntad de Dios.
A pesar de haberse retirado del servicio pastoral la inquietud y amor a la obra de Dios permaneció siempre latente en su corazón y es hasta mediados del año 1997, radicando en ese momento en Carolina del Sur, Estados Unidos que Dios mueve a José Luís Rosado nuevamente a través de la necesidad de encontrar una iglesia hispana en esta área a levantar la “Primera Iglesia Hispana”, la misma que comienza solamente con 13 personas reunidas en un hogar. Conforme pasaba el tiempo este pequeño rebaño comenzó a crecer por lo que se tuvo que tocar otras puertas a pesar de que se carecía de algún recurso material; sin embargo poseía lo mas importante; la bendición y el Poder del Espíritu Santo; bendición que se vio reflejada en que varios ministerios apoyaron la visión permitiendo que este pequeño grupo se congregara en sus iglesias. Sin embargo, la visión que Dios puso en el corazón del Pastor José Luís Rosado no se limitaba a un pequeño grupo ni a congregarse en un templo prestado...es una visión que traspasa fronteras e idiomas...por lo que la necesidad de respaldar en fe esa visión lo llevo a tener un templo propio para la congregación que iba creciendo cada día. Esta lucha incansable de ver materializada la visión se concreta el año 2003, año que Dios permite la compra del terreno donde se construyo el primer templo Hispano en el área de Bluffton, Carolina del Sur.
El poder palpar en esta congregación que Dios en un Dios sin fronteras el Pastor José Luís se atreve como un verdadero Hijo del Reino a traspasar los limites de toda lógica humana y amplia la visión de alcanzar a toda la comunidad no creyente hispana y no hispana a través de las ondas radiales e Internet; por medio de las cuales el Señor permitió que mucha gente de diferentes nacionalidades, conozcan al Señor y Salvador Jesucristo, el único capaz de transformar sus vidas y corazones. La primera parte del sueño y visión del Pastor se ve hecho realidad en el año 2006, inaugurándose el Templo de la Iglesia Ebenezer, año de arduo trabajo, grandes luchas pero grandes victorias... quedando todavía mucho trabajo por hacer y victorias por conquistar ya que este sueño y visión no tiene limites y seguirá hasta que Dios lo disponga. Actualmente; José Luís Rosado cumple 25 años en el pastorado, años que desempeño con esfuerzo y dedicación, con mucho amor a la obra y a las almas perdidas; sin pasar por alto su gran carisma que trasmite a sus ovejas; además de ser inspiración como un hombre que lucha por sus sueños, no solo para la iglesia sino para todas las personas que lo aman y respetan como su familia, la misma que ha seguido a su lado en todo momento apoyándolo y dándole fuerzas para seguir adelante.
Por eso y mucho más que hemos visto y vivido al lado suyo es que podemos decir como dice el texto bíblico que lleva su Ministerio...”Hasta aquí lo ha ayudado Dios”... I Samuel 7;12, (Ebenezer).